Para lograr mejores resultados, recomendamos en las primeras campañas comenzar con envíos pequeños, siguiendo la idea de "menos a más". 

Esto es porque en el email marketing las campañas funcionan por reputación. Es decir, por cómo "ven" los servicios de correo (Gmail, Hotmail, Yahoo, etc. ) los envíos provenientes de un mismo dominio.

Veamos un ejemplo:

Si planeas importar una lista de 50.000 contactos para tu primera campaña, pero ninguno de ellos ha recibido tus envíos con regularidad, lo más conveniente sería tomar una muestra de la lista y enviar en tandas más pequeñas.

Puedes enviar primero a una tanda de 5.000 contactos y ver cómo reaccionan al envío. Si pasada unas horas los rebotes son menores al 1%, es seguro enviarle al resto. 

La siguiente semana puedes enviarle a 10.000,  después a 20.000 y así ir aumentando la cantidad.

El principal objetivo es que, en caso que existan rebotes, afecten en menor nivel al envío. Una vez que le hayas enviado a toda tu lista, puedes concentrar tus envíos en los contactos que tuvieron aperturas.

Si los resultados son positivos, esto permitirá ir creando la reputación y asociar el remitente a buenos resultados, lo que generará confianza y cada vez se entregarán mejor. 

Distinto sería el caso si se envía a una base grande la primera vez. Cuando se envían cantidades muy grandes sin ningún antecedente, y sin reputación establecida, los clientes de correo pueden detectarlo como una actividad sospechosa y perjudicar los resultados.

En caso de que cuentes con una base de datos desactualizada, contáctanos y podremos ofrecerte un análisis y estrategia de envío desde el área de soporte. 

¿Qué más puedo hacer?
Una vez enviada la campaña, analiza los resultados y planifica las siguientes.
En este artículo te enseñamos cómo hacerlo: ¿Cómo leer los reportes?

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