La solución es alojar ese archivo en un sitio externo o en un servicio de alojamiento.
De este modo, el archivo adquiere una dirección URL, no añade peso al email y no es considerado un peligro por los filtros anti-spam. 

Para que el contacto pueda darse cuenta que hay un adjunto, deberás incluirlo en una imagen o un texto mediante un hipervínculo.

Aquí te mostramos algunos ejemplos:

¿Cómo puedo hacerlo?

1. Primero, importa tu archivo en un sitio web o servicio de alojamiento
   (como es el caso de Google Drive o Dropbox, por ejemplo).

2. Una vez que el archivo esté cargado, consigue la dirección URL para compartirlo.
    Asegúrate de que sea pública y cualquiera pueda acceder.

3. Selecciona la imagen, botón o texto elegido e inserta el enlace mediante
    la opción Link que figura en la barra superior:

¿Qué más puedo hacer? Tus envíos pueden incluir también un botón de respuesta a tu chat de Whatsapp. En este artículo te explicamos cómo hacerlo.

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